La hemoglobina glicosilada A1c es una prueba importante recomendada por la Asociación Americana de Diabetes (ADA), cuya utilidad fue aclarada por el Estudio Prospectivo de Diabetes del Reino Unido (UKPDS) y los Ensayos de Control y Complicaciones de la Diabetes (DCCT). Actualmente, la prueba de HbA1c se recomienda para pacientes con diabetes cada 2-3 meses como parte del programa de manejo de la diabetes del paciente. La glucohemoglobina se produce por la adición no enzimática de glucosa a los grupos amino en la hemoglobina. HbA1c se refiere a la hemoglobina A (HbA) modificada por glucosa específicamente en los residuos de valina N-terminal de las cadenas beta de hemoglobina. La prueba de HbA1c se utiliza tanto como un índice de glucemia promedio como una medida del riesgo para el desarrollo de complicaciones de la diabetes. Por lo tanto, la prueba de HbA1c es un buen indicador del control glucémico en los 2-3 meses anteriores. Cuanta más glucosa haya en la sangre, más hemoglobina A1c o HbA1C estará presente en la sangre.